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Insumos agropecuarios en salta

Reducir CO₂: Un compromiso global y del campo

Cada 28 de enero se conmemora el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para generar conciencia sobre la importancia de disminuir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que impulsan el cambio climático. Este día también se conoce como el Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre y busca movilizar tanto a individuos como a instituciones hacia acciones concretas que reduzcan la huella ambiental de nuestras actividades. 


Reducir CO2 Carbono - AJU Salta

¿Por qué importa reducir las emisiones de CO₂?


El dióxido de carbono (CO₂) es uno de los principales gases de efecto invernadero, y su exceso en la atmósfera está directamente relacionado con el calentamiento global y los cambios climáticos que ya estamos viviendo. La quema de combustibles fósiles, la deforestación y muchas prácticas productivas generan grandes cantidades de CO₂ que quedan atrapadas en el aire, calentando el planeta y alterando patrones climáticos. La necesidad de reducir estas emisiones no es solo un ideal abstracto, sino una urgencia para proteger ecosistemas, suelos, recursos hídricos y la viabilidad de la producción agrícola en el futuro cercano. 


Este día nos invita a reflexionar sobre el impacto colectivo e individual de nuestras decisiones y a implementar medidas que ayuden a disminuir las emisiones de CO₂, tanto en el sector industrial como en el agrícola y en nuestras prácticas cotidianas. 



El rol del campo en la reducción de emisiones


La producción agrícola y agropecuaria es responsable de una parte significativa de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, estimadas entre el 13 % y el 21 % del total, sumando CO₂, metano y óxidos nitrosos entre otros. 


Sin embargo, el sector agro también tiene un enorme potencial para mitigar estas emisiones y capturar carbono. Prácticas como:


  • Siembra directa y labranza mínima, que preservan la estructura del suelo y su materia orgánica.

  • Rotaciones y cultivos de cobertura, que aumentan la absorción de carbono en el perfil del suelo.

  • Incorporación de bioinsumos y biocontroladores, que reducen la dependencia de insumos sintéticos con alta huella de carbono.

  • Monitoreo y gestión de recursos naturales, como el agua y la energía, a través de herramientas digitales que optimizan insumos y rutas de maquinaria.



Estas acciones no solo contribuyen a reducir emisiones, sino que también mejoran la resiliencia del sistema productivo y su eficiencia económica.



Acciones posibles para productores y empresas


Celebrar este día va más allá de conmemorar; es una invitación a actuar. Algunas prácticas que pueden marcar una diferencia en la reducción de emisiones incluyen:


  • Adoptar tecnologías de agricultura de precisión para disminuir la cantidad de combustible, fertilizantes y agrotóxicos utilizados.

  • Optimizar el uso de energía en instalaciones y equipos, incorporando fuentes renovables cuando sea posible.

  • Conservar y regenerar suelos para que actúen como sumideros de carbono.

  • Gestionar eficientemente el agua con sistemas inteligentes de riego para reducir la necesidad de bombeo y consumo energético.

  • Medir y reportar huella de carbono para identificar oportunidades de mejora continua y comunicar esfuerzos a mercados y consumidores.


Este enfoque integrado puede ayudar al campo a alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 13: Acción por el clima, que insta a adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. 



Un llamado a la acción


El Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂ nos recuerda que la sostenibilidad no es una opción, sino una necesidad estratégica. Cada acción, por pequeña que parezca, suma: desde cómo gestionamos nuestros cultivos hasta las energías y tecnologías que elegimos implementar.


En el agro, donde la relación con los recursos naturales es directa, podemos ser parte activa de la solución, no solo para reducir emisiones, sino también para generar sistemas más eficientes, resilientes y sustentables. 


La reducción de CO₂ no es solo un desafío global; es una oportunidad local para producir mejor, cuidar nuestro entorno y asegurar el futuro de nuestras tierras.


Por AJU Bio

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