Insumos agropecuarios en salta

Siempre avanti

Para quienes charlamos con él y lo vemos hoy recorriendo los campos con camisa y ojos soñadores, cuesta imaginarlo sobre escenarios de festivales folclóricos en Europa tocando el charango. Pero rodar por el mundo es quizás la puerta de las experiencias necesarias para abrir la cabeza y renovar las ideas. Eso hizo Luis Marchiori cuando se recibió de Ingeniero Agrónomo. Viajar un poco…


Lucho, como le dicen sus amigos, nació en San Salvador de Jujuy hace 26 años. Además de papá y mamá, en la familia ya estaba Andrés, su hermano mayor. Después llegaron Marino y Antonio. Todos varones que demandaron mucho más que la plena atención de Sara, una leona.


A Luis siempre lo cautivó esto de entender cómo funcionan las plantas, cómo es su fisiología. Por eso cuando terminó la Universidad decidió que en Estados Unidos podría experimentar cosas nuevas y aprender. Estuvo un año en Orlando trabajando en una empresa dedicada a la producción de flores para paisajismo y hortalizas, mientras que otra parte de la empresa se dedicaba a la producción de marihuana. Lo que allí aprendió le abrió las puertas para trabajar en AJU. "Fue una experiencia inolvidable" dice Lucho con una sonrisa de oreja a oreja.


Cuando volvió y se unió a la empresa quiso estar en el campo, al aire libre. Nada de oficinas. Una atracción por la naturaleza que sin dudas heredó del “Gringo”, su papá, al igual que su pasión por salir a pescar… un hobby que encuentra ecos en Orán, cuando Luis era chico y salían juntos. El verdadero nombre del “Gringo” es Hugo y es productor tabacalero. A Lucho se le ilumina la cara cada vez que habla de él.


Su frase de cabecera es “siempre avanti”, algo que su abuelo y el “Gringo” le dijeron siempre y que él adopta con la tenacidad genética de los Marchiori. Si bien "estoy en una hermosa zona de producción que me brinda una gran experiencia para aprender” asegura Luis, mi idea es crecer como profesional y desarrollar mi propia finca junto a mis hermanos.


Esa proyección es Lucho. Esa es la esencia que vemos cuando charlamos con él. Va siempre para adelante… y entonces vuelve a recorrer el campo y en su mente Europa y la finca del “Gringo”… y sigue soñando.