Insumos agropecuarios en salta

La lista de deseos

Leandro se inspiró en historias de personas que abandonaron este mundo sin cumplir sus sueños. Entonces hizo su propia lista de deseos por concretar, y se dio cuenta de que tenía mucho por hacer. Al día siguiente renunció a un trabajo que tenía en Las Lajitas y se puso firmemente en movimiento.


Leandro Barroso tiene apenas 31 años y nació en Salta Capital. Estudió en los colegios San Pablo y Belgrano, mientras que en su tiempo libre jugaba al Rugby (jugó en Jockey Club y en Tigres), cosa que hasta hoy sigue haciendo con sus amigos.


Hugo y Patricia, sus papás, apoyaron siempre sus actividades, y las de sus dos hermanos: Victoria, la mayor, que es cardióloga en Salta, y Mariano, el menor, que hoy vive en Buenos Aires. Leandro es el del medio y hoy es ingeniero agrónomo representando al laboratorio S. Ando & Cia. en Salta y Jujuy.


El campo representa para él el paradigma del trabajo. “La forma de sacar adelante el país”, asegura. Y si bien en la empresa efectúa solo sus salidas y recorridos, tiene una gran relación con los ingenieros de AJU José de Tezanos Pinto y Luis Marchiori, que están en el área de asesoramiento y ventas. “Muchas veces incluso me llevan a algunos de los campos cuando no tengo en qué ir”, dice.


De su profesión, lo que más le gusta es encontrar soluciones a los problemas que tenga un productor. “Es espectacular poder brindarles una solución eficiente” afirma Leandro, quien también reconoce que el punto negativo es pasar más tiempo del que quisiera fuera de su casa, donde si bien vive solo, disfruta desde hace poquito una relación con Belén, su novia. “Lo único bueno de estar mucho en el campo es que se siente como una luna de miel con ella, porque nos extrañamos” dice sonriendo.


El futuro para Leandro se visualiza lleno de cosas nuevas. Esa lista de sueños por cumplir es larga y él tiene la energía para ir buscando las oportunidades de cumplirlos. Por lo pronto intentará encontrar un equilibrio entre la vida laboral y las cosas que ama hacer, como por ejemplo las artes marciales, de las cuales practica hace cuatro años Jiu Jitsu brasileño, el cual lo llevó el año pasado a San Pablo (Brasil), para disputar el mundial donde quedó tercero. “El 28 de julio me voy al abierto que se hace en Río de Janeiro” se entusiasma.


Con el infaltable mate en su mano derecha, Leandro vuelve a mirar su notebook con imágenes satelitales de los campos, buscando nuevas soluciones para sus productores. También mira de reojo su lista de deseos. Con tenacidad y disciplina, sin dudas muchas aventuras nuevas se aproximan.