Insumos agropecuarios en salta

Más y mejor

La población mundial actual ronda los 7.600 M de personas y se prevé que sume 1000 millones más en los próximos 10 años. El análisis para Ezequiel es sencillo y complejo a la vez. Sencillo porque si se continúa produciendo alimento sin ganar eficiencia en el camino, no se va a poder alcanzar la productividad necesaria para alimentar los 8.600 millones de personas que habrá para el año 2030. Complejo, porque para lograr ese objetivo, el campo debe abrirse a las nuevas tecnologías, algo que se va logrando pero que lleva aún un gran esfuerzo.

Ezequiel Krieger bucea en las nuevas tecnologías para hacer del trabajo del campo un oficio más productivo, más eficiente en sus prácticas y sustentable con el ambiente. Todo junto. Y su vasta experiencia le indica que no sólo es posible, sino tremendamente necesario.


Nació hace 38 años en Balnearia, un lindo pueblito cordobés, donde creció junto a su papá médico Eiant y a su mamá Carmen, psicóloga y docente. También con Sergio, su hermano, que es diez años mayor y veterinario.

Por aquellos años fue de guardapolvo blanco al Instituto Santa Teresita y luego hizo el secundario en el Instituto Alberdi. Después se fue a Santa Fe para estudiar Ingeniería Agronómica en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral.

Antes de convertirse en gerente de producción de una importante empresa agrícola donde hoy trabaja, ganó experiencia en diversas empresas de Santa Fe, Córdoba y Salta Capital. Pero siempre en su cabeza rondó este problema de optimizar recursos, ganar eficiencia y ser sustentables. Así que de a poco fue investigando nuevas tecnologías que puedan garantizar esto y profundizando conocimientos para poder llevarlos al terreno. Hoy Ezequiel también se desempeña como asesor en agricultura digital.

La pasión por su trabajo se le nota al hablar. Eso que sucede cuando alguien dialoga desde el absoluto convencimiento de lo que dice. “Me gusta todo de mi trabajo. Sobre todo saber que estoy haciendo mi mejor esfuerzo para lograr producir alimentos saludables de manera más eficiente. Éste es justamente el gran desafío a mediano y largo plazo que enfrentamos los profesionales del sector agropecuario. La población mundial crece a un ritmo mucho mayor que la producción de alimentos, y si no somos más eficientes en breve nos vamos a enfrentar gravísimos problemas” advierte.

Y si bien lo que más lo reconforta es ver que su trabajo es valorado por colegas y clientes, el precio de su pasión también es alto. Ezequiel pasa mucho tiempo fuera de su casa, lejos de sus hijos y de esposa Viviana. “Es, por lejos, lo que más me cuesta” lamenta; pero después su cara cambia cuando habla de ellos: “son lo más importante que tengo, y contar con su apoyo incondicional, para lo que sea, me permite desarrollar mi profesión de la manera que lo hago. Sin ellos me sería imposible”.

Claro que los disfruta plenamente cada vez que puede. Si tiene algún tiempo, enseguida agarra su vehículo, carga bolsos, familia y su infaltable kayak y sale a la ruta. A veces el dique de Cabra Corral se torna ideal para navegarlo un rato. Si no, cualquier arroyito en el camino es una buena pausa para jugar y compartir con sus hijos.

Después vuelve a su trabajo y a su utopía posible: una agricultura más eficiente y sustentable. Entonces Ezequiel, enfermo fanático del glorioso Club Atlético Independiente, vuelve a buscar las alternativas para lograrlo. A investigar y abrazar las nuevas tecnologías que tanto prometen para transformar definitivamente en más y mejor, lo que a su modo de ver es uno de los oficios más nobles que existen: el trabajo de la tierra.