Insumos agropecuarios en salta

El campo, un gran maestro

Con una energía envidiable y sin dejar nunca su casco blanco de lado, Roque se sube al sampi y maneja la mercadería del depósito de AJU en Pichanal, donde es el Encargado desde noviembre pasado. Conoce Pichanal y a su gente dado que, si bien nació en Embarcación, desde niño se crió allí.


Siempre estuvo vinculado al campo. Su familia trabajaba en una finca donde él también lo hacía en la cosecha junto a su papá Adolfo, con quien se escapaban los fines de semana a pescar. A la vuelta los esperaba Raquel, su mamá, con el calor del hogar.


Fue buen alumno en una escuelita rural y después hizo el secundario en el Colegio Parroquial de Pichanal. Hoy con sus jóvenes 22 años, además de trabajar en AJU, estudia una tecnicatura en Seguridad e Higiene y, desde hace tres meses, comparte su camino con Noelia.

Para Roque Contreras el campo es un gran maestro, “de quien se aprende algo nuevo cada día”. Y remata: “Lo definiría como una enorme pizarra, donde a cada instante se escriben cosas nuevas que se tornan aprendizajes”.


En su trabajo, cada día, organiza los productos y la mercadería para responder a cada demanda que los clientes y productores le presentan. Sabe bien de qué se trata el campo. “Es un tarea sumamente pesada, con climas muy cambiantes, sobre todo en Pichanal donde el sol pega duro”. Sin embargo, sabe también de la libertad de recorrer las hectáreas y de trabajar “donde no hay paredes”.


Además de compartir cada buen momento con Noelia, a Roque le gustan los fierros; en especial las motos. Así que en sus tiempos libres le mete mano a la mecánica y trata de escuchar o ver cada partido de River.

Con mucho camino por delante, Roque espera recibirse y seguir trabajando rodeado de sus afectos. Ahora carga más cajas y se sube al sampi. 

Trabajar para el campo rara vez te da un descanso…