Insumos agropecuarios en salta

Doblar la apuesta

Carlos se vinculó con el campo porque es de los que le gusta encontrarle la solución a los problemas. Eso en el campo es una actividad permanente. Todos los días hay cosas que resolver y Carlos Alberto Castillo se orientó a encontrarle a cada productor el agroinsumo que necesita para su campo. Me gusta el campo, su tranquilidad y el trabajo en equipo”, asegura y ahí nomás agrega: “me gustan los retos y la tranquilidad de poder brindar soluciones”.


Carlos nació hace 33 años en San Ramón de la Nueva Orán, en la provincia de Salta, pero se crió en Pichanal, donde siempre vivió. Charla con la mirada buena y recuerda aquellos días donde iban al río con toda la familia. Algo que todavía le gusta hacer además de pescar.

Y un día, Carlos llegó de guardapolvo blanco a la escuela primaria Pedro Ortiz de Zárate. Haciendo amigos llegó la secundaria en la Escuela de Comercio Armada Argentina y después la Universidad Nacional de Salta en su sede regional de Orán.

Hoy, afianzado como comerciante del agro y con un estrecho vínculo con AJU, asegura que todos sus logros se cimientan en su familia. En su mujer Lucrecia, la cual no puede nombrar sin sonreír; y sus hijas Ayelén y Sheila. Cuando las cosas no andan bien, ellas me alientan a seguir, siempre. Sin ellas no sé si podría, afirma orgulloso.

También cuenta con dos aliados de fierro. Ángel, el encargado de Depósito, y Lorena, que lleva todo el papeleo en la Administración. Sin dudas para Carlos la mejor parte de su trabajo es conocer personas e intercambiar ideas y opiniones. Eso lo hace proyectar cosas y soñar siempre con un mayor crecimiento profesional. El campo es un mundo de oportunidades y grandes desafío, donde hay muchas variables a tener en cuenta y a aprender concluye Carlos. Claro que también tiene su costado difícil que es el tiempo que demanda y que te un poco de los seres queridos.

Sin embargo Carlos sabe en su interior que todo esfuerzo siempre da sus frutos. Pocos sabrán de su esfuerzo, de las cosas que sacrifica para impulsar sus sueños, pero él sigue doblando la apuesta para un futuro mejor.


Por el equipo AJU