Insumos agropecuarios en salta

Digitalización en el campo: un camino hacia la sustentabilidad

Un 63% de los productores rurales de América Latina y el Caribe no tienen acceso a internet por problemas de conectividad. Representan unos 77 millones. En tanto, en la Argentina, en la región pampeana, entre el 50 y 60% de los productores tienen acceso a internet, no así en el norte argentino donde la cifra no supera los dos dígitos.



El dato lo brindó Carlos Vidal, de la Red Interamericana de Agtech del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), durante la jornada “La transformación digital del agro”, realizada en el hotel Sheraton, en el barrio porteño de Retiro, en donde distintos referentes contaron cuáles son los desafíos del sector para el futuro.


En este sentido, remarcó que es muy importante el tema de la conectividad en los campos. Caso contrario, de nada sirve el avance de la tecnología. En ese aspecto, es importante la cooperación pública. “La digitalización debe ser dinámica e inclusiva, debemos llegar antes que nadie a este proceso. Si no es inclusivo pueden quedar afuera algunos sectores”, aseguró.


En cuanto al desarrollo de las empresas de tecnologías, detalló que en el continente americano existe una gran concentración de agtech. “El Banco Interamericano de Desarrollo identificó 457 agtech en América Latina, un 35% en Brasil, un 20% en la Argentina y entre un 10 y un 15% en la región andina”, expresó.


Para Matías Corradi, Business Development Lead en The Climate Corporation, entender cómo trasformar un modelo es el gran desafío que tiene el campo por delante.


“La digitalización le agrega un valor adicional a toda la cadena, que arranca en el productor. Hay miles de cosas por hacer y hacerlo de una manera más eficiente. Primero, se debe digitalizar y luego entender cuál es el valor de estar digitalizado. Es lo que el consumidor está pidiendo, que quiere saber como se está produciendo”, dijo.


Corradi sostuvo que es una “oportunidad de demostrarle al consumidor que se puede producir diferente”. “La agricultura necesita producir más, porque se necesitan más alimentos en el mundo, pero con menos recursos y de una manera más sustentable. La digitalización es un cambio cultural. Se nos abre un camino hacia la sustentabilidad, que también es un beneficio para la comunidad. Debemos mostrárselo al consumidor, es decir, tranqueras afuera cómo se trabaja en el campo”, señaló.


A su turno, Paulina Lescano, especialista en mercados agrícolas, recordó que los datos existen desde hace mucho tiempo, pero que en la actualidad el desafío está en transformarlos en información, “para utilizarlos y aprovecharlos”.


“La mayoría de los productores están bombardeados de información. Está bueno que esto ayude a tomar decisiones. Hay que aprovechar con toda la tecnología disponible esa información. Los productores pueden capturar a diario datos que le sirvan para cruzarlos con datos de campañas anteriores para tomar decisiones sobre costos, márgenes de rentabilidad, entre otros, así el resultado de su negocio va a ser mejor. Aunque el productor hasta que que no ve resultados a la vista no adopta tecnología”, subrayó.


Para Marcelo Testa, contratista rural, es importante socializar los datos, es decir mostrar a la comunidad que se trabaja de manera responsable en la agricultura. “Los datos son muy importantes en la aplicación de fitosanitarios. Sería una buena manera de decir a la sociedad que producimos de una manera segura”, afirmó.



En el panel llamado Sustentabilidad, ¿qué implica, en qué me afecta y para qué sirve?, María Beatriz “Pilu” Giraudo, presidenta honoraria de Aapresid, aseguró que en una industria a cielo abierto, como es el agro, el cambio climático muestra una mayor incidencia.


“La Argentina esta muy bien posicionada, porque hace 30 años se inició en la siembra directa. Para poder monetizarlo, hay que tener indicadores validados internacionalmente y así para poder mostrar nuestro agregado de valor que luego podremos exportar al mundo”, indicó.


“Tenemos liderazgo a nivel global pero hay que ingresar en el sistema global de indicadores y lograr una marca país. La eficiencia pasa por producir más con menos y así disminuir la huella ambiental con herramientas colaborativas. Asimismo, tenemos que transitar nuevas producciones e insertarlas en otra gran fortaleza como es la economía circular para que un desecho pase a ser materia prima de un nuevo producto”, añadió.


A su turno, Jimena Sabor, directora de Summabio, dijo: “Al agro se le pega mucho y está en nosotros en empezar a comunicar cómo se trabaja en el campo”. Asimismo, destacó el valor de los bioinsumos en el mundo. “En principio hablar de bioinsumos era hablar de ciencia ficción, pero ahora los productores están comprometidos con una agricultura más responsable. El mercado de los bioinsumos es más que incipiente, estamos para crecer”, afirmó.


Por último, Marcelo Regúnaga, director académico del programa de capacitación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, señaló que se está viviendo a nivel global una transformación de los sistemas alimentarios.


“Hay un cambio de paradigma, estamos en un proceso de revolución para integrar y entender que es lo que el consumidor está pidiendo. Por un lado, busca consumir un alimento con calidad nutritiva y, por el otro, que se tenga un comportamiento responsable con el ambiente. Esto nos obliga a toda la cadena a trabajar de manera sostenible y más biológicamente eficiente en el uso de recursos que se tiene”, sostuvo.


“Hoy se plantea una reorganización y una reestructuración de todo el sistema de producción de alimentos con una multiplicidad de empresas que trabajan para ello. La Argentina está en un proceso de mejora continua. El desafío está en entender lo que nos piden los consumidores”, agregó.


Fuente: La Nación Campo


15 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo