Insumos agropecuarios en salta

Agricultura de precisión: los datos suman kilos

“Es difícil asignarle un costo al monitor de rendimiento o definir en qué momento se puede llegar a amortizarlo, pero es más fácil definir que perdemos al no incorporar esta tecnología, tanto el monitor de rendimiento como otros elementos de las máquinas que están cada vez más controladas y automatizadas”.


Estos fueron los conceptos iniciales que el Ing. Agr. Juan Pablo Vélez, del INTA Manfredi. planteó durante una jornada organizada recientemente por Claas, que contó con la conducción de Diego Peydro.


Asimismo, señaló: “no puedo comenzar de otra manera esta presentación, sin mostrar el primer mapa de rendimiento que se confeccionó en INTA Manfredi que fue un hito en la agricultura nacional y latinoamericana, dijo el Ingeniero Vélez en los inicios de su presentación.


¿Qué es un mapa de rinde?

Para el experto es una sucesión de puntos geo referenciados que muestran a través de una escala de colores, una simbología, patrones de comportamiento dentro del lote.


Según precisó, el objeto del abordaje de esta tecnología es para definir comportamientos que permitan sacar algunas conclusiones y en función de ellas, generar soluciones con impacto económico y ambiental dentro de la empresa del campo.


"En un acercamiento de un mapa de rinde se distinguen los puntos que son extremadamente valiosos, llenos de información propia de cultivo y también información referida al funcionamiento y comportamiento de la máquina y de su operación", dijo.


El mapa de rinde, es una máquina de generar datos, en la que “en cada metro estamos generando datos referidos al potencial de rendimiento del lote”.


¿Cómo se calcula el mapa?

Es la unión o conjunción del trabajo de muchos sensores. Cada sensor requiere mantenimiento, soporte y calibración, con lo cual es necesario ser muy meticulosos en ese proceso de mantener, calibrar y utilizar ese mapa de rinde.


Entre los sensores se pueden mencionar el de humedad, la placa de impacto de granos, y también el monitor propiamente dicho. Y en este monitor confluye el funcionamiento y a ajuste de la cosechadora completa.


A través de este monitor se ejecutan las operaciones automatizadas para la auto regulación de la cosechadora, y en este punto se consideran, por ejemplo, los conjuntos que intervienen en el proceso de trilla, de separación, de limpieza, y de información de avanzada como la visión artificial. Esa última es la que permite ver calidad de cosecha por el estado del grano, por ejemplo.


"El sensor de flujo de grano es el corazón del mapa de rinde, puede ser una balanza que pesa el grano que llega a la tolva, o bien sensores ópticos que miden el volumen del grano que ingresa a la tolva. Para que sea preciso el monitor de rinde precisa de una calibración con la cual llega a tener un 1 a 2 % de error", dijo el especialista.


La transferencia de datos es uno de los hitos actuales y a permitido que después de una década y media el mapa de rinde se haya transformado en una estrella y ello es debido a que tenemos el mapa de rinde en tiempo y en forma, durante la operación de cosecha. Lo cual permite a su vez ejecutar las acciones y anticiparnos que impacten negativamente a la producción, afirmó Vélez.


La transferencia de datos por telemetría a permitido el proceso y la generación del big data. Es decir “grandes cúmulos de información en la nube que nos permiten detectar patrones y encontrar soluciones” dijo.


La información por sí sola no nos sirve de nada, necesitamos etiquetarla y correlacionar con otra información, para poder aplicarla a la resolución de problemas prácticos.


Aquí tiene que ver mucho la plataforma digital porque a través de la nube no solo se recibe todo el cúmulo de información de rinde, sino de las acciones de las máquinas que llevan a los ajustes precisos para mejorar sus prestaciones. También desde la nube llega información del clima, y las discusiones referidas al manejo que podemos hacer del lote.


En lo que hace a procesamiento de software, prácticamente no hay límites, como tampoco los hay en los tipos y precios de softwares, con los que se analizan datos y se los convierte en una herramienta de alto poder y practicidad para la toma de decisiones.


Aprendizaje

“El verdadero camino hacia el éxito de la agricultura digital no es el objetivo en sí de generar ganancia, o incrementar la productividad, disminuir el impacto ambiental, sino es el camino que nos lleva hacia esa meta. A ese camino yo lo denomino como aprendizaje, sentenció el Ing. Vélez.


Y señaló que la “incorporación del conocimiento es donde está la verdadera potencia, la verdadera fuerza de la información de la agricultura digital. Incrementar el conocimiento” Con el mapa de rinde nos aseguramos de no repetir errores. Pero “¿lo hacemos un post mortem?” se preguntó. “La respuesta es sí, pero nos aseguramos de que no vuelva a suceder y eso es el poder del conocimiento”.


¿Cómo hacemos para detectar malos funcionamientos en los equipos o dispositivos si no incorporamos tecnología?, se preguntó y a manera de ejemplo presentó un mapa de un círculo de riego. "¿Cómo haríamos si no tuviéramos la ayuda del mapa de rendimiento o una imagen satelital para detectar esta problemática y este error en el cálculo de la carta de riego? La única manera de poder detectarlo es a través de herramientas digitales", sentenció.


En este caso se tiene un rinde de 12,45 tn/ha en el centro del riego y en donde no llega el caudal suficiente para el buen funcionamiento del riego se tiene un rinde de 9 tn/ha. "Observemos la pérdida que se tiene por no haber detectado antes. Esto se pudo anticipar a través de imágenes satelitales, o vuelos de dron. Pero el monitor de rinde hizo su trabajo correctamente, relevó la variabilidad y nos dio el potencial de rinde en cada una de las zonas en la que se trabaja", apuntó.


Otro caso que mostró el Ingeniero, fue un problema en la fertilización, en el llegaron los fertilizantes de mala calidad, adulterados. En esa oportunidad se fertilizó con una zona el insumo correcto y la otra zona con el material adulterado, (baja dosis de nutrientes). Luego la tecnología permitió la detección precisa de la anomalía.


Otro ejemplo, fue la cosecha a favor o en contra del vuelco de la línea un maíz volcado. “Podemos ver cuando que cuando cosechamos en contra del vuelco tenemos un rinde de 9,5 tn/ha. Y cuando vamos en la misma dirección del vuelco tenemos un rinde de 7,3 tn/ha y la diferencia queda el lote” dijo el Ingeniero


“Si no tenemos este conocimiento no podemos generar los cambios necesarios para que no sigan ocurriendo estos eventos” señaló.


Eso es el poder del conocimiento. En este proceso de aprendizaje contamos con el rol fundamental de los proveedores de tecnología con su atención post venta y la capacitación, "que creo que esta mejorando significativamente año tras año" dijo.


Ello ha desencadenado que el productor y el contratista, tengan menos miedo de incorporar tecnología. Creo que la responsabilidad de la capacitación no es de un solo eslabón, sino que hay un trabajo en conjunto que debemos hacer entre todos dijo el Ingeniero Vélez, en el epílogo de su disertación.


Fuente: Clarín